La condena internacional a la violencia política se expandió rápidamente después del intento de agresión contra el presidente estadounidense, Donald Trump.
Los líderes de Francia, Italia, Reino Unido, Turquía, India, Canadá, España y Pakistán se manifestaron en contra del hecho.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declaró que él y su esposa se sintieron consternados al enterarse del intento de asesinato. “Nos sentimos aliviados de que ambos salieran ilesos”, agregó Netanyahu, enfatizando que no hay lugar para la violencia contra nadie.