De esta manera, las plataformas están obligadas a adoptar todas las medidas técnicas y organizativas necesarias para garantizar el cumplimiento y facilitar una transición gradual hacia hábitos digitales más equilibrados y saludables.
La decisión estipula que el consentimiento de los progenitores no se considera una excepción a las prohibiciones o restricciones impuestas, y autoriza a los tutores legales a ajustar la configuración de las cuentas de menores de entre 15 y 16 años mediante las herramientas de control parental que ofrecen las plataformas de redes sociales.