Eso supone una media de 12 menores muertos o mutilados cada día, recalcó el Organismo de Naciones Unidas en un comunicado oficial.
La organización estima que toda una generación corre el riesgo de ver su infancia interrumpida, ya que se ha socavado por completo el sentido de seguridad que cualquier niño necesita para crecer y desarrollarse.
En este contexto, más de 770,000 menores están experimentando niveles graves de angustia psicológica debido a la exposición repetida a la violencia, el duelo y los desplazamientos forzosos.