El Papa León XIV denunció este jueves la indiferencia hacia los migrantes que son explotados o fallecen en el mar intentando llegar a Europa, durante un emotivo acto en el puerto de Arguineguín, en Canarias, donde lanzó un ramo de flores al mar en recuerdo de los miles de muertos en la peligrosa ruta atlántica.
El pontífice afirmó que no basta gestionar llegadas ni lamentar muertes, y que cada barca trae una pregunta sobre el mundo construido.
Pidió un examen de conciencia para países de origen (crear paz y desarrollo) y naciones de tránsito (no dejar a débiles en manos de redes criminales). Según la OIM, casi 1.200 migrantes murieron o desaparecieron el año pasado en esta ruta.