Los conejos se han consolidado como una tercera opción de mascota en El Salvador, con un creciente interés entre los salvadoreños que buscan una alternativa distinta a los perros y gatos, y que según los psicólogos, esta elección estaría relacionada con rasgos de personalidad como la calma, la sensibilidad y la empatía, así como con necesidades emocionales como la compañía sin alta demanda social o el disfrute de rutinas más estructuradas.
Los propietarios de conejos destacan que, aunque a veces no hacen caso, son animales que generan vínculos significativos y que incluso existen grupos que organizan encuentros para que las mascotas convivan entre sí, una actividad que valoran como enriquecedora para ellos y para los animales.
Los especialistas en salud mental señalan que la relación con estas mascotas puede contribuir a la reducción de la sensación de soledad y a la regulación emocional, siempre que el vínculo sea saludable y favorezca el bienestar mental de las personas.
En cuanto a los cuidados, los conejos requieren alimentación a base de concentrado y verduras, desparasitaciones periódicas, atención por ácaros en las orejas y posibles problemas gastrointestinales, además de esterilización o castración, con un costo similar al de un gato, y se recomienda precaución con cables y objetos que puedan morder debido a su naturaleza traviesa y exploradora.