La industria automotriz ha experimentado un avance tecnológico significativo en los últimos años, obligando a los talleres del país a capacitar a su personal y actualizar sus herramientas para reparar vehículos que integran sistemas y sensores sofisticados.
Hoy en día, estos automóviles pueden brindar un reporte en vivo a sus usuarios sobre el estado del motor, los niveles de líquidos y el estado de los componentes, detalla el ingeniero Ismael Bardales, quien advierte que las fallas en los autos modernos suelen estar vinculadas a detalles de calibración o a la necesidad de actualizaciones de software.
Mauricio Pineda, un mecánico con 25 años de trayectoria, confirma que el uso de escáneres avanzados para el diagnóstico automotor es ahora imprescindible, y que junto con el equipo tecnológico, la formación constante es vital para mantenerse al día en un sector en plena transformación.