La crisis de combustible en los hospitales de Gaza ha obligado a suspender servicios vitales como cirugías programadas. El Hospital de los Mártires de Al-Aqsa carece de generadores operativos, lo que impide a los médicos realizar procedimientos quirúrgicos de urgencia.
Un paciente relató que su operación fue pospuesta más de una vez por ausencia total de equipos en el quirófano.
Esta interrupción médica agrava el riesgo para pacientes crónicos y heridos, quienes enfrentan consecuencias letales ante la demora de atenciones impostergables.
Según el Ministerio de Salud ayuda humanitaria que ingresa al enclave consiste mayormente en medicamentos básicos y fluidos, insuficientes para cubrir necesidades reales de la población.