Las obras de mitigación realizadas en la quebrada del Arenal de Monserrat, en San Salvador, han permitido que zonas como la Calle Modelo ya no sufran inundaciones durante la temporada de lluvias, a diferencia de años anteriores cuando las fuertes corrientes de agua afectaban viviendas y generaban pánico entre los vecinos, según relataron los habitantes del sector.
Juan Antonio y otros residentes recordaron que el agua solía subir hasta niveles críticos, pero después de la construcción de una bóveda, engavionados y muros de piedra, el caudal máximo alcanza a la mitad del nivel anaranjado y nunca ha llegado a la zona roja, lo que ha dado tranquilidad a la comunidad.
Los vecinos también destacan que el no arrojar basura a los ríos y quebradas contribuye a mantener el control, y valoran los trabajos que se realizaron tras la tragedia de La Málaga en 2008, cuando un autobús fue arrastrado con más de 30 personas a bordo.