El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, declaró el jueves que ordenó al ejército tomar el control del 70% de la Franja de Gaza, una decisión que implica ignorar los términos del alto el fuego con Hamás vigente desde octubre pasado, tras anunciar que ya controlan el 60% del territorio.
El mandatario israelí afirmó que la directriz es avanzar hasta ese porcentaje para estrangular a Hamás, mientras que las fuerzas israelíes continúan sus bombardeos en medio de acusaciones mutuas entre ambas partes por romper el cese al fuego.
Los términos del acuerdo exigían la retirada israelí detrás de la línea amarilla que separaba la zona controlada por Hamás del territorio tomado por el ejército, equivalente a poco más del 50%. En la zona bajo autoridad de Hamás viven hacinados más de 2 millones de palestinos que sufren una situación humanitaria catastrófica, denunciaron el 22 de mayo varias ONGs que acusaron a Israel de faltar a sus obligaciones.