El muelle del puerto de La Unión dio positivo a la presencia de varios tipos de algas potencialmente toxicas y una cianobacteria que es persistente en el sector.
El Laboratorio de Toxinas Marinas de la Universidad de El Salvador descartó que en la zona hubiese proliferación algal nociva o marea roja, pero si encontraron concentraciones de coscinodiscus y prorocentrum que en algunos casos producen toxinas diarreicas o de acción rápida.
También descubrieron algas del género pseudo-nitzschia, que pueden incluir especies productoras de ácido domoico; una neurotoxina responsable del envenenamiento amnésico por mariscos. Además, registró presencia de la cinobacteria komvophoron que puede afectar el ecosistema acuático y causar daños dérmicos en las personas que entren en contacto con agua contaminada.
Otro punto investigado fueron seis sectores del embalse Cerrón Grande donde se detectaron parches extensos de coloración verde y la presencia de cuatro cianobacterias, entre ellas la aphanocapsa y la microcystis aeruginosa que fueron descritas por el laboratorio como potencialmente toxicas y de un nivel de riesgo alto para bañistas; aunque su toxicidad no ha sido confirmada aún.
En la laguna de Apastepeque el laboratorio de toxinas marinas confirmó el cambio de coloración del espejo de agua y la presencia de tres cianobacterias potencialmente toxicas como la microcystis y limnoraphis, capaces de provocar daños hepáticos o digestivos si se consume agua contaminada, irritaciones cutáneas, muerte de peces y cambios en la coloración del agua.
Mientras tanto en el muelle turístico del Puerto de La Libertad, las muestras de agua descartaron marea roja, pero si la presencia de cuatro algas potencialmente toxicas como la pseudo-nitzschia, asociada a la intoxicación por consumo de mariscos.
El Laboratorio de Toxinas Marinas de la Universidad de El Salvador recomienda seguir con el monitoreo de estas zonas para determinar el grado de toxicidad y peligro que puedan representar.