Las mascotas forman parte importante de muchas familias y aunque no pueden comunicarse con palabras, especialistas aseguran que perros y gatos desarrollan una fuerte capacidad para reconocer a sus dueños a través del olfato, la voz y los hábitos diarios, logrando identificar fácilmente a las personas con las que conviven.
En el caso de los perros, el olfato es una de sus principales herramientas de reconocimiento, puesto que poseen un sentido del olfato mucho más desarrollado que el de los humanos (hasta 300 millones de receptores olfativos contra 6 millones en los humanos), lo que les permite identificar el aroma específico de cada persona incluso a larga distancia.
Los gatos, aunque suelen parecer más independientes, también desarrollan vínculos fuertes con las personas, reconociendo sonidos familiares (como la voz de su dueño), horarios de alimentación y rutinas diarias, según estudios de comportamiento animal.