Un ciclo agrícola desalentador es lo que proyectan productores en El Salvador para 2025-2026, ya que sostienen que diversos factores, incluyendo los climáticos podrían afectar hasta un 40% de la cosecha de maíz y frijol.
Consideran que el sector agrícola se encuentra en total abandono, lo que agrava a un más la crisis para los productores quienes se enfrentan al encarecimiento de los insumos, y falta de créditos.
Señalan que esto desencadena en más desempleo y mayor pobreza en las zonas rurales.
Por ello, entre las exigencias que realizan se encuentran la creación de un fondo de tierras con al menos $100 millones de dólares para la adjudicación de terrenos para 200,000 campesinos que alquilan parcelas para cultivos de subsistencia, aprobar una ley de acceso y fomento a mercados campesinos, además de la ley de soberanía y seguridad alimentaria, y la creación de un banco de semilla criolla.