Durante un debate abierto del consejo de seguridad de la ONU sobre seguridad marítima, organizado por Baréin, país que ejerce la presidencia del órgano este mes, el diplomático portugués instó a las partes a reabrir el estrecho y dejar pasar a los buques sin discriminación.
Según Guterres, el impacto económico ya se traduce en una fuerte volatilidad en los mercados energéticos y de materias primas, así como en un aumento de los costes de transporte y de los seguros marítimos.