El gobierno de Estados Unidos implementó una nueva directiva migratoria que obliga a los solicitantes de visa de no inmigrante, incluyendo turistas, estudiantes y trabajadores temporales, responder verbalmente «no» cuando se les pregunte si temen sufrir daño o persecución en su país de origen.
Un cable diplomático enviado a todas las embajadas y consulados, revisado medios internacionales, instruye a los funcionarios consulares a realizar dos preguntas específicas para prevenir el abuso del sistema de inmigración.
Un portavoz del Departamento de Estado señaló que los funcionarios consulares son la primera línea de defensa para la seguridad nacional del país.