El cerebro humano puede despertar antes que su dueño, gracias a su capacidad de aprender rutinas y prepararse para la hora habitual de levantarse liberando hormonas que inducen el despertar.
Este fenómeno explica por qué muchas personas se sienten medio despiertas minutos antes de que suene la alarma, incluso cuando aún tienen sueño y desean cinco minutos más de descanso.
Cuando se tiene un evento importante al día siguiente como un viaje, una salida o un examen, el cerebro se pone tan atento que logra que la persona despierte justo antes de la alarma programada.