La podóloga María Elsa Serrano advierte que el adulto mayor pierde sensibilidad y elasticidad, por lo que requiere revisión diaria de sus pies para evitar complicaciones como micosis, úlceras plantares y callosidades que pueden derivar en lesiones graves.
La humedad entre los dedos y en las uñas genera hongos que se contagian entre piel y uñas, mientras que la resequedad excesiva provoca comezón y piel escamosa que puede llevar a heridas.
El calzado ideal debe ser cerrado, ancho, con espacio para mover los dedos y con levantamiento en el talón. La especialista recomienda acudir a un profesional si no hay ayuda familiar.