Ordenando la venta de su tienda, así encontramos a Julia Montano que abrió su negocio hace dos años en la comunidad Las Palmas; a raíz de que la delincuencia fue erradicada.
Varias familias dicen sentirse más seguras, incluso afirman que la presencia de las autoridades es constante en los últimos tres años.
En esta comunidad también se han establecido normas de convivencia para evitar conflictos.
Al caer la noche estas personas tenían que resguardarse para evitar ser víctimas de las pandillas. Los más afectados eran los trabajadores cuyas jornadas terminaban demasiado tarde.
Incluso los repartidores dicen trabajar con más confianza, ya que antes eran constantemente amedrentados por los criminales.
Los habitantes están de acuerdo con que el régimen de excepción continúe por más tiempo, pero piden que se aplique únicamente contra quienes tienen cuentas pendientes con la ley.