Dentro del sistema financiero hay una figura que se conoce como fideicomiso, un contrato legal mediante el cual una institución bancaria administra bienes o valores y entrega las ganancias a un tercero.
Esta figura se diferencia de otras porque el propietario de los bienes decide las condiciones en las cuales la institución administrará los activos y los liberará.
Los fideicomisos están regulados por el código de comercio donde se determina que los bancos e instituciones de crédito autorizadas son las únicas que pueden actuar como fiduciarios o administradores; si no se cuentan con los permisos se estaría incurriendo en un delito.
Dicha figura también otorga cierto blindaje ante los embargos, ya que las propiedades o el dinero pasan temporalmente a otro dueño.
Si desea acceder a un fideicomiso los abogados recomiendan que sea contratado en un banco autorizado, también establecer la finalidad y las condiciones para la administración de los bienes y tener en claro las comisiones que se van a pautar en el negocio.