Las olas alcanzarán hasta los dos metros, acompañadas de vientos de 40 y 65 kilómetros por hora.
Según el Ministerio de Medio Ambiente, estas condiciones estarán presentes a lo largo del litoral salvadoreño y podrían representar riesgos para bañistas, pescadores artesanales y embarcaciones que realizan faenas en altamar.