Los infractores fueron confrontados por personal de la comuna; uno de ellos salió huyendo, el otro dijo desconocer que era prohibido hacer las necesidades fisiológicas en la vía pública y el tercero aceptó que había cometido un error y recibió la esquela.
De acuerdo con la ordenanza para la convivencia ciudadana, realizar este tipo de acciones en aceras, calles, parques o cualquier otro espacio público no autorizado es sancionado con entre 15 y 900 dólares.