De apariencia poco agradable, cuerpo elástico y traslúcido, el gecko besucón, es una pequeña lagartija inofensiva, común en las casas de El Salvador, ya que actúa como controlador natural de plagas.
Está adaptado a la convivencia con los humanos, por lo que se encuentra en techos, paredes y muebles de las viviendas. Además, este ser vivo sustituyó al cantil y fue introducido desde el continente asiático.
A nivel mundial, existen más de 1,850 especies de geckos; en su mayorÃa son inofensivas, sin embargo, muchas personas aún sienten temor de ser atacadas.
Si bien no tienen veneno, especialistas recomiendan lavarse las manos en caso de manipularlos.
Cuando se siente amenazado, este reptil puede desprender su cola para escapar; asimismo, es caracterÃstico por emitir sonidos similares a besos para marcar su territorio.