Cada vez que una persona aplica a un empleo, inicia un proceso migratorio o realiza cualquier otro trámite personal o administrativo, es común que se solicite la verificación de su historial legal mediante la presentación de antecedentes policiales y antecedentes penales.
Aunque muchas veces se consideran documentos similares, ambos cumplen funciones distintas y reflejan información diferente sobre la situación jurídica de una persona, pero ¿realmente conoce cuál es la diferencia entre estos dos documentos?
Contar con estos antecedentes puede afectar a una persona en diferentes aspectos de su vida.
Algunos antecedentes pueden eliminarse o dejar de reflejarse bajo ciertos requisitos legales, especialmente cuando la persona ya cumplió la pena y solicita la rehabilitación o cancelación de dichos antecedentes.
Sin embargo, una de las situaciones que se ha hecho muy recurrente, según señalan los expertos, son los casos de homonimia legal, el cual ocurre cuando una persona comparte el mismo nombre con alguien que si posee antecedentes a procesos judiciales, generando confusión en los sistemas, retrasos, observaciones o verificaciones adicionales, por lo que recomiendan mantener vigentes su documentación para detectar estas situaciones a tiempo y no le causen complicaciones.