13 de cada 100 salvadoreños viven con diabetes, esto representa una incidencia del 12.7% en el país. El gran peligro de esta enfermedad radica en que casi la mitad de los pacientes que la padecen la ignoran, cuando los primeros síntomas comienzan a manifestarse, suele ser porque los niveles de glucosa ya están elevados, anteriormente esta enfermedad era diagnosticada solo en edades avanzadas, pero en los últimos años, el padecimiento se ha reportado en niños y adolescentes.
No controlar los niveles altos de azúcar en sangre de forma temprana multiplica el riesgo de sufrir afecciones que reducen drásticamente la calidad de vida, como problemas cardiovasculares, insuficiencia renal crónica, perdida de la visión, daño neurológico y amputaciones, ¿cómo se logra? Alimentación, actividad física y monitoreo.
La llegada de nuevos sistemas tecnológicos ha transformado radicalmente el monitoreo personal de la diabetes, reduciendo la necesidad de pincharse los dedos de 4 a 8 veces al día a prácticamente cero, biocensores que se adhieren a la piel, generalmente en el brazo, utilizando un filamento diminuto para medir la glucosa las 24 horas de día, a través de bluetooth envía lecturas y alertas en tiempo real al paciente y al médico de cabecera.
Según datos de especialistas en El Salvador ya se registran 470,000 casos y existe una probabilidad de sumar 800,000 casos para 2050, adoptar un estilo de vida saludable basado en una dieta equilibrada y actividad física regular, es de las principales estrategias que recomiendan los médicos para frenar el avance de la enfermedad o prevenirla, además de realizarse pruebas periódicas.