Brasil ha logrado contener el aumento de los precios de los combustibles gracias a su apuesta estratégica por el etanol, pese a la escalada del conflicto en Medio Oriente.
Aunque la subida es significativa a nivel internacional, las autoridades señalan que podrÃa haber sido mucho mayor si Brasil no hubiera consolidado su programa de biocombustibles, que se remonta a la década de 1970.
El gobierno decidió aumentar el año pasado la proporción obligatoria de mezcla de etanol en la gasolina al 30%, una medida que reduce la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles y estabiliza los precios internos.