
La construcción de un corredor interoceánico, que incluirá una vía de transporte con trenes y carreteras para conectar los océanos Atlántico y Pacífico a lo largo de 372 kilómetros, permitiría reducir hasta un 30% los costos de transporte y los tiempos de espera, mejorando significativamente la competitividad del comercio exterior centroamericano.
El proyecto busca agilizar el traslado de mercancías entre ambas costas, eliminando los costos agregados que genera detener una carga durante 5, 6 o 7 horas en las rutas actuales.
Los promotores del corredor aseguran que la iniciativa aportará un 30% de mejora en comparación con el puente terrestre estadounidense, lo que elevará la competitividad de los países de la región en el comercio internacional.