La mala gestión de los semáforos y el mal estado de los vehículos son factores que influyen en el alto nivel de contaminación del aire en El Salvador, convirtiendo sectores como el Boulevard del Ejército, Alameda Juan Pablo II, Boulevard Los Próceres y Avenida Jerusalén en los puntos de mayor contaminación urbana por tráfico vehicular.
Cuando los vehículos avanzan lento y se detienen constantemente, el motor no alcanza la temperatura ideal, provocando que el combustible no se queme por completo y emita más gases nocivos, siendo los vehículos que utilizan diésel los que más causan esos impactos.
Los puntos de detención y aceleración generados por semáforos no sincronizados o paradas de buses aumentan las emisiones hasta en un 60%, convirtiéndose en los puntos calientes de mayor impacto en la salud de personas con problemas respiratorios, asma, bronquitis o neumonías, especialmente niños y adultos mayores.
Especialistas señalan que la sincronización de semáforos inteligentes puede reducir la emisión de gases al disminuir el número de detenciones, aunque también se debe trabajar en infraestructura vial y transporte colectivo eficiente.