Los roedores, como ratones y ratas, forman parte de muchos entornos urbanos y rurales, aunque suelen pasar desapercibidos, especialistas en medicina veterinaria advierten que estos animales pueden representar un riesgo para la salud de las mascotas domésticas como perros y gatos, que son los más propensos a tener contacto con roedores por instinto de caza o curiosidad.
Cuando una mascota persigue, muerde o consume un roedor infectado, puede exponerse a bacterias, virus o parásitos que afectan su salud.
Una de las enfermedades más conocidas es la leptospirosis, una infección bacteriana que puede transmitirse a través de la orina de animales infectados, y que puede provocar fiebre, vómitos, debilidad y problemas renales en perros y gatos.
Además, los roedores pueden transportar pulgas, garrapatas y otros parásitos que posteriormente afectan a las mascotas, causando irritación, alergias y otras complicaciones.