Aunque la mayoría de los salvadoreños recibe su salario mediante depósitos a cuentas bancarias y aproximadamente 2.8 millones de personas poseen una tarjeta de débito activa, expertos señalan que aún predomina el retiro de dinero en efectivo para realizar pagos a diario.
Las personas usan el efectivo para ir al mercado, donde no se aceptan tarjetas, y también como mecanismo de prevención ante posibles estafas electrónicas.
El temor a ser víctima de estafadores hace que la gente prefiera hacer pagos en efectivo en lugar de usar la banca en línea.
A pesar de esto, la aplicación Transfer 365 del Banco Central de Reserva mueve más de cinco millones de operaciones mensuales, mostrando que también hay un uso creciente de canales digitales.