La terapia de constelaciones familiares, creada por el alemán Bert Hellinger, funciona como una herramienta de autoconocimiento que ayuda a reducir la ansiedad al aportar identidad y estabilidad emocional.
Según la especialista María José Herrera, esta práctica permite al paciente pasar del estado de víctima al de observador consciente, rompiendo así patrones repetitivos que se manifiestan con diferentes personas o contextos a lo largo de la vida.
Al comprender la historia familiar y de dónde se viene, la persona logra enfocar sus metas sin las dudas que genera la falta de identidad, disminuyendo el sobrepensamiento.