Habitantes de la Calle Modelo en San Salvador aseguran que el panorama ha cambiado rotundamente en zonas que años atrás se inundaban por el desbordamiento de la quebrada del Arenal de Monserrat, gracias a trabajos de mitigación y la construcción de una bóveda que han evitado que se repitan tragedias como la ocurrida el 3 de julio de 2008 en el sector La Málaga, donde más de 30 personas murieron al ser arrastradas por la corriente mientras viajaban en un autobús.
Los vecinos destacan que las obras, que incluyen muros de engavionados y de piedra, han contenido el caudal y que el agua ya no alcanza niveles peligrosos como antes.
Las autoridades también recomiendan no arrojar basura a ríos y quebradas para prevenir inundaciones.