La dificultad que muchos hombres experimentan para expresar cariño o mostrarse vulnerables no significa que sientan menos afecto.
Especialistas en salud mental explicaron que esta conducta responde, en gran medida, a patrones culturales y educativos que desde la infancia les enseñan a reprimir emociones como la tristeza o el miedo.
Frases reiteradas como «los hombres no lloran» o «no muestres debilidad» terminan construyendo mecanismos de protección emocional que, en algunos casos, convierten la expresión de afecto en una experiencia incómoda o incluso temida.
Por ello, muchos varones suelen demostrar su cariño mediante acciones y gestos prácticos antes que a través de palabras.