Habitantes del cantón La Joya retiran más de 4 toneladas de plástico del lago de Ilopango durante cada temporada lluviosa.
Los residuos, que incluyen envases, madera e incluso partes de bicicletas, son arrastrados cuyas corrientes desembocan en el sector de Joya Grande.
La institución ProLago de Ilopango, que trabaja en la protección de la cuenca, instala cada año una ecoborda para retener los desechos antes de que se dispersen en el espejo de agua. A pesar de los esfuerzos de limpieza, los residuos superan con frecuencia la capacidad de retención de las estructuras instaladas.
Pescadores locales señalaron que la contaminación no solo daña la economía familiar, sino también el ecosistema del lago .