Familias gazatíes retiran los escombros de sus hogares con herramientas rudimentarias, mientras que la reconstrucción a gran escala sigue estancada en la Franja de Gaza, principalmente por las restricciones israelíes a materiales de construcción.
Un hombre, quien perdió su casa de siete pisos en Khan Younis, explicó que decidió comenzar a retirar los escombros a mano porque ya no podía esperar los planes oficiales, aunque esta tarea le genere costos adicionales.
Según versiones preliminares, más de 400.000 viviendas han sido total o parcialmente destruidas, dejando a la mayoría de los dos millones de habitantes en condiciones de desplazamiento forzoso. La ONU advierte que la limpieza de los escombros podría costar más de 70 millones de dólares durante la próxima década.