La constante expansión del parque vehicular en El Salvador, que ya supera los 2 millones de unidades en 2026, ha convertido la búsqueda de estacionamiento en un problema cotidiano para los conductores.
Automovilistas consultados denunciaron que “las calles se han hecho mucho más angostas” debido a vehículos estacionados en ambos lados, mientras que otros declararon haber “comandado ya rato” sin éxito.
Ante la limitada oferta, algunos establecimientos cobran por hora, utilizados principalmente por empleados sin espacios cerca de sus trabajos. La falta de alternativas lleva a muchos a estacionarse en zonas prohibidas, arriesgando multas de hasta $150.