A pesar de que los caballos pueden dormir de pie gracias a su adaptación natural, para alcanzar un descanso profundo y reparador necesitan acostarse, ya que el sueño REM solo se logra en esta posición.
Este tipo de sueño es fundamental para su recuperación física y mental, aunque suele durar menos tiempo que el descanso que realizan estando de pie.
Los caballos se acuestan únicamente cuando se sienten seguros en su entorno, lo que demuestra que su comportamiento está muy ligado a la confianza y tranquilidad del lugar donde se encuentran, ya sea en un establo o en un campo abierto.