Doce personas, incluyendo cinco menores de edad, habitan desde hace más de dos décadas dentro del cementerio general de Concepción de Ataco, en el departamento de Ahuachapán, debido a las limitaciones económicas que enfrentan.
Los alquileres en la zona oscilan entre 300 y 400 dólares mensuales, mientras que el salario de algunos de ellos apenas alcanza los 280 dólares, según explicaron los propios pobladores.
Los residentes aseguran ser estigmatizados por vivir entre las tumbas y su anhelo es conseguir un terreno, aunque sea para construir una vivienda modesta fuera del camposanto.
El alcalde de Ahuachapán Centro, Carlos Milla, les prometió una casa digna hace tres años, pero la ayuda aún no ha llegado y el invierno se acerca.