Aunque muchas personas no lo saben, las vacas sí pueden nadar, pues estos animales poseen una capacidad natural para mantenerse a flote y desplazarse dentro del agua cuando es necesario, gracias a la fuerza de sus patas y a la forma de su cuerpo, lo que les permite avanzar nadando en ríos, lagos e incluso recorrer distancias considerables si las condiciones lo permiten dentro de su entorno natural.
Las vacas no suelen buscar el agua para nadar por diversión como otros animales, pero pueden hacerlo cuando necesitan cruzar cuerpos de agua o escapar de alguna situación peligrosa (como depredadores o inundaciones).
En algunas regiones rurales es común observar ganado atravesando ríos para trasladarse de un lugar a otro (por ejemplo, para acceder a pastizales en la otra orilla).
Además, algunos estudios y registros han mostrado que ciertas vacas pueden mantenerse nadando durante largos periodos cuando cuentan con suficiente energía y condiciones adecuadas de seguridad.