Los adultos mayores perciben menos calor que los jóvenes, debido a cambios fisiológicos naturales por el envejecimiento y por su temperatura corporal más baja, pero ¿cuáles son esos cambios?
La temperatura corporal puede disminuir hasta 0.15 grados después de los 65 años, lo que puede aumentar el riesgo de deshidratación por sentir menos sed, en otros casos agotamiento e incluso golpes de calor sin darse cuenta.
Sin embargo, las inusuales altas temperaturas registradas en los últimos dÃas también han sido percibidas por las personas adultas mayores.
Médicos recomiendan que los adultos mayores eviten la exposición al sol, mantenerse hidratados sobre todo si padecen de alguna enfermedad crónica, y estar pendientes de sÃntomas como mareos, cansancio o confusión.