La clave para una lonchera saludable no está en prohibir alimentos, sino en equilibrar las porciones y aprender a leer etiquetas nutricionales, explicó la nutricionista Diana Gómez.
Productos como el pan, las galletas saladas y las bebidas de chocolate contienen sodio bajo nombres como bicarbonato o benzoato, y su consumo diario puede elevar el umbral del sabor en los niños, haciendo que rechacen frutas y verduras.Â
Gómez recomendó negociar con los menores y reducir cantidades gradualmente, alternando un dÃa galletas con otro dÃa palomitas caseras o galletas de avena, y siempre verificando que cada porción no supere los 140 miligramos de sodio. Â