Los inmuebles deteriorados en el centro histórico de San Salvador que representen un peligro para la población podrán ser demolidos bajo un nuevo reglamento que clasifica los niveles de riesgo en cuatro categorÃas.
En casos de riesgo alto o muy alto, cuando el daño estructural es irreversible, la demolición será obligatoria. El propietario tendrá 15 dÃas hábiles para gestionar el permiso y presentar un plan ambiental, si no lo hace, la autoridad de planificación del centro histórico de San Salvador podrá ejecutar la demolición y trasladar el costo al dueño, quien deberá pagarlo en un plazo de diez dÃas hábiles. En caso de incumplimiento, el monto será acumulado como deuda.
Los inmuebles con riesgo bajo o medio podrán ser intervenidos con obras de restauración.
El corazón de la capital ha sufrido daños significativos como consecuencia de la actividad sÃsmica registrada a lo largo de los años, lo que ha dejado múltiples inmuebles con afectaciones que comprometen su estabilidad y representan un peligro para quienes transitan la zona.
La comisión especial de diagnóstico de riesgos y vulnerabilidades, integrada por Aplan, será la encargada de identificar estructuras en condición crÃtica y realizar las evaluaciones técnicas correspondientes.