La hepatitis es una inflamación del hígado que puede ser causada por varios virus, denominados hepatitis A, B, C, D y E. La hepatitis A y E se transmiten principalmente por el consumo de alimentos o agua contaminados y suelen ser autolimitadas. La hepatitis B, C y D se propagan a través del contacto con fluidos corporales infectados, como sangre, semen y otros. La hepatitis B y C pueden volverse crónicas, llevando a complicaciones graves como cirrosis o cáncer de hígado. La hepatitis D solo ocurre en personas que ya están infectadas con hepatitis B. La prevención es fundamental e incluye la vacunación contra las hepatitis A y B, el uso de prácticas de higiene adecuadas y la evitación de comportamientos de riesgo como compartir agujas o tener relaciones sexuales sin protección.