La compañía negó que exista contaminación microbiológica de origen y aseguró que el problema se debió a condiciones inadecuadas de almacenamiento fuera de sus plantas de producción.
Además, que desde el cinco de marzo comenzaron a retirar la leche entera del lote afectado en el mercado salvadoreño, se comprometieron a reforzar los controles a lo largo de la cadena de distribución para evitar que la situación se repita.