El Centro de Comercio Internacional cuestionó los aranceles impuestos por el gobierno de Donald Trump incluso en su análisis revelan que son 95% más altos a las tasas reales aplicadas a las importaciones del país norteamericano.
Una representante de la esa organización afirmó desconocer como la administración hizo los cálculos y comentó que no existe correlación entre las tarifas promedio reales de la Unión Europea a los productos norteamericanos, que es del 3,5%, y las usadas por la administración norteamericana, que las eleva a 39%.
Algunos de los países que enfrentarían los llamados aranceles recíprocos más altos al exportar sus productos al mercado estadounidense son los países menos desarrollados.
Ciertos países y sectores que eran competitivos a escala mundial podrían buscar nuevos mercados para ser más resilientes a los riesgos de la cadena de suministro.
Por su parte, la conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo alertó de que, en una economía mundial de bajo crecimiento y elevada deuda, el aumento de los aranceles podría debilitar la inversión y los flujos comerciales, añadiendo incertidumbre a un contexto ya de por sí frágil. Esto podría erosionar la confianza, ralentizar la inversión y amenazar los avances en materia de desarrollo, especialmente en las economías más vulnerables.
Solo 10 de los casi 200 socios comerciales de Estados Unidos representan casi el 90% de su déficit comercial, sin embargo, por ejemplo, los países menos desarrollados y los pequeños estados insulares en desarrollo, responsables de sólo el 1,6% y el 0,4% del déficit, respectivamente, se están viendo afectados. Ni ayudarán a equilibrar el déficit comercial ni generarán ingresos significativos, señaló el organismo.