La tos canina representa una señal de alerta grave según veterinarios, quienes explican su diferencia crucial con el estornudo invertido.
Mientras la tos persistente indica posibles problemas cardíacos o alergias, el estornudo invertido produce sonidos similares a gruñidos porcinos sin mayor peligro.
Razas chatas como bulldogs enfrentan mayor predisposición a complicaciones respiratorias que requieren vacunación preventiva desde cachorros, especialmente cuando aparecen síntomas adicionales como flemas.