Todas las mañana Enna llega a su clase, su tonificado cuerpo le ha costado varios años y miles de horas en el crossfit, hablamos de una disciplina de ejercicio que se realizará de forma variada y constante con movimientos funcionales y ejecutados con alta intensidad.
Nos explica que desde joven tuvo problemas de extrema delgadez, por lo que incursiono en esta disciplina para lograr un cuerpo esbelto, a sus 42 años asegura ser una mujer sana por el ejercicio y alimentación equilibrada.
Así como ella, decenas de personas llegan a la Grotta Crossfit, una disciplina física cuyo objetivo principal es el desarrollo de diferentes capacidades como la residencia cardiovascular y respiratoria, la resistencia muscular, la fuerza, la flexibilidad, potencia, velocidad, agilidad, equilibro y precisión, expertos en el fitness lo consideran como el primer fenómeno moderno que permite a cualquier ejecutivo de recursos humanos sentir algo muy parecido al diario vivir de los marines.
Diego Enríquez es uno de los propietarios de la Grotta y nos cuenta que el rubro del crossfit se ha vuelto todo un atractivo para invertir en El Salvador, pues es una disciplina que está creciendo como la espuma, así como el rubro fitness.
La Grotta, que es uno de los principales centros de crossft tuvo una inversión de $600,000 dólares que incluye equipo e instalaciones, el lugar está ubicado en Be-sport, hablamos de un lugar que alberga a varias marcas para mejorar la condición física con canchas de futbol rápido, además de un pista para correr.
A unos metros se encuentra, Sfira, cuya inversión millonaria lo ha catapultado como uno de los preferidos para hacer ejercicio pues, según ellos, son el único centro de entrenamiento completo en el salvador y nos es para menos, en la primera planta se encuentran sus tres piscinas techadas y climatizadas, su área de estudio para hacer ejercicios funcionales, en la segunda planta se encuentra el área de fuerza o gimnasio, en la tercera planta se encuentra el área de clases grupales como baile, zumba y spinning o bicicleta. El lugar cuyo terreno tiene unos 5,000 metros cuadrados incluye además un área de yoga al aire libre y espacio para correr.
Leonardo Martínez es el director general de Sfira y nos cuenta que todo nació hace un par de años, con la idea de ser una propuesta familiar.
La clave de Sfira, que por hoy emplea a más de 40 personas, es tener instructores y personal capacitado, además de equipo de última generación y certificada por franquicias internacionales.
Ambos empresarios tienen algo en común y es seguir invirtiendo en un mercado que cada vez se vuelve más atractivo, por la cantidad de personas que buscan vivir bajo una vida fitness y buena alimentación, lo reafirman con sus compromisos de expansión.