Un grupo de mujeres en la comunidad San Juan Bosco de Soyapango, ha transformado un espacio que era un botadero de basura en un huerto comunitario productivo.
La iniciativa, que comenzó en septiembre, cultiva rábanos, pepinos y lechugas libres de químicos, invirtiendo hasta 70 dólares semanales.
Este proyecto, en el que participan activamente en el programa “Cosechando Sonrisas”, ha logrado reducir el presupuesto familiar en alimentos hasta en 40 dólares semanales para más de 30 familias beneficiadas.
Para el próximo año, las participantes planean aumentar la producción e incorporar nuevos cultivos como repollo y cebollín, diversificando así su oferta de alimentos frescos.