Las medusas, criaturas marinas que habitan los océanos desde hace más de 500 millones de años, poseen una caracterÃstica única en el reino animal: sobreviven y se adaptan a su entorno sin contar con cerebro, corazón ni huesos, gracias a un sistema nervioso simple pero efectivo conocido como red nerviosa difusa.
Este sistema, distribuido por todo su cuerpo, les permite detectar cambios en el entorno como la luz, el movimiento del agua o la presencia de presas, además de coordinar movimientos básicos para desplazarse mediante contracciones corporales.
Muchas especies también cuentan con estructuras sensoriales llamadas ropáleos, que contienen receptores especializados para percibir la gravedad, la luz y otros estÃmulos ambientales, lo que complementa su capacidad de adaptación.