La hepatitis, una enfermedad hepática, exige una dieta equilibrada para evitar mayor daño al hígado.
Según Marcela Alvarado, licenciada en nutrición, el consumo de proteínas debe ajustarse según la gravedad de la enfermedad, ya que un exceso puede sobrecargar el órgano.
Los macronutrientes son esenciales, pero se deben evitar alimentos procesados y grasas saturadas que dificulten la función hepática. Una alimentación balanceada puede mejorar la calidad de vida del paciente.