El desempleo en El Salvador, que se sitúa en un 5.2%, sería uno de los ejes centrales de discusión en el próximo Consejo Superior del Trabajo.
Este porcentaje, que representa a aproximadamente 121.646 personas, muestra una tendencia a la baja pero sigue siendo una prioridad para la vicepresidenta del sector de los trabajadores.
Aunque la cifra de desocupación es preocupante, el desafío estructural más profundo es la informalidad laboral, un flagelo que según los estudios afecta a cerca del 70% de la fuerza laboral nacional, privándola de acceso a pensiones y seguridad social.