La asociación Mi Jardín de Peludos de El Salvador, que cuida a 280 perros rescatados, enfrenta un desalojo inminente que podría devolver a los caninos a las calles si no encuentran un nuevo espacio para trasladarlos, advirtió su representante Javier Leyva.
Entre los animales hay perros con discapacidades como ceguera, sordera y falta de patas, que han vivido durante años en el refugio del Cantón San Andrés, y la inversión diaria para alimentarlos es de $125 aunque muchos días no se alcanza la meta.
La organización animalista tiene en adopción a los caninos y recibe apoyo en alimentos, y quienes deseen ayudar pueden comunicarse al teléfono 7595-0671 o colaborar con la causa para evitar que los animales regresen a las calles.